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Fiesta
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20-Septiembre-2026

En octubre de 1926, hace casi una centuria, el escritor estadounidense Ernest Hemingway (Oak Park, Illinois, 1899-Ketchum, Idaho, 1961) publicó la novela 'Fiesta', título de trabajo que se mantuvo en múltiples traducciones pero que en su edición original acabó por ser 'The sun also rises' (algo así como 'También sale el sol'). Antes había publicado su primer, y magnífico, volumen de relatos, 'En nuestro tiempo' (1925), y la novela corta 'Aguas primaverales' (1926), que es una parodia de su amigo Sherwood Anderson y de su novela de alta carga erótica 'Risa oscura' (1925). Según parece, Francis Scott Fitzgerald le había sugerido que debía publicar, como él mismo, en la editorial Scribner’s, con el mítico editor Max Perkins, pero Hemingway tenía un contrato firmado por tres libros con Boni & Liveright. Para desembarazarse de su compromiso escribió, en pocos días, la novela en la que se burlaba de su amigo Anderson, autor insignia de la editorial. Boni & Liveright rechazó el libro en el que se denostaba a su autor y liberó así a Hemingway de su contrato editorial. Scribner’s publicó 'Aguas primaverales', que está considerada una obra menor del autor, y, poco después, 'Fiesta', que fue un éxito inmediato y tuvo varias reimpresiones antes incluso de acabar el año.

La recepción crítica fue magnífica. Conrad Aiken dijo que, "si hoy en día existen diálogos mejor que estos, yo no sé dónde encontrarlos" y Burton Rascoe que "El diálogo es tan natural que apenas parece escrito; uno lo oye […] cada frase tiene frescura, está viva". 'The New York Times Book Review' dijo que era "una prosa sobria, contundente y atlética" y que alcanzaba la magnificencia. Otros encontraron la novela superficial, llena de conversaciones banales y de personajes vacíos. Este fue el caso de 'The Cincinnati Enquirer', que se despachó con un "he aquí un libro que, como sus personajes, empieza en ninguna parte y termina en nada", y 'The Nation', que disfrazó la diatriba bajo la piel del elogio: "Hemingway es muy bueno, pero esta historia no da para 250 páginas". Incluso su amigo John Dos Passos, con el que mantuvo una relación oscilante a lo largo de los años, fue muy duro con la novela.

Cien años después, sigue siendo un clásico incontrovertible y se le concede el mérito de haber cambiado el rumbo de la literatura (y el cine) con la naturalidad de sus diálogos y esa capacidad para manejar con magistral destreza el subtexto (el célebre iceberg narrativo en el que solo vemos una parte y el resto está sumergido). Es cierto que en décadas posteriores han aparecido críticas de índole moral como cierto hedor antisemita en la descripción del personaje de Robert Cohn (trasunto de Harold Loeb, que se disgustó mucho por el retrato). Frases como "tenía una inflexibilidad y una testarudez muy judías", "triste cara de judío" y "ese aire judío de superioridad" justifican esos reproches. Pero por lo general, se considera a 'Fiesta' como la primera gran obra de Hemingway y, sin duda, una de esas novelas que han marcado a varias generaciones de escritores.

'Fiesta' nos lleva al París de los años 20 y nos hace testigos de la vida de unos jóvenes expatriados que tienen una vida disipada e inundada de alcohol. El protagonista es Jacob (Jake) Barnes, claramente inspirado en el autor. Jake ha sido herido en la guerra y había quedado impotente –como el mismo Hemingway, que fue herido en Italia cuando era voluntario de la Cruz Roja, aunque, en su caso, las heridas no afectaron a sus capacidades carnales– y está enamorado de Brett, una mujer británica independiente, seductora y sexualmente liberada, con la que no puede consumar su amor.

En el grupo de amigos, en el que, por cierto, se puede identificar, uno por uno, a los miembros del círculo de amistades de Hemingway en París, está el mencionado Robert Cohn, romántico e ingenuo, que también se enamora de Brett. Jake, Cohn, Brett, su prometido y Bill Gordon, un escritor de humor, viajan a Pamplona para los sanfermines. Allí aparece Pedro Romero, joven torero extraordinariamente talentoso, por quien Brett queda fascinada. La rivalidad entre los hombres desemboca en celos y humillaciones.

Ernest Hemingway, durante uno de sus viajes a los sanfermines.

Entre los detractores de 'Fiesta' están los que mantienen que no es más que la crónica, con los nombres alterados, y con altas dosis de cotilleo y maledicencia, de las andanzas de este grupo de expatriados en París que viajan a Burguete y a Pamplona. Lo cierto es que Hemingway viajó varias veces antes de escribir la novela a la capital navarra. Según 'Hemingway en los sanfermines', de Miguel Izu, la primera fue en 1923 con su primera esposa, Hadley Richardson, que entonces estaba embarazada de seis meses. Volvió en 1924, con Dos Passos, y en 1925 regresó de nuevo con un grupo de amigos.

La novela describe los festejos, con mucho peso de los asuntos taurinos, como una juerga continua: "Fue una fiesta que duró siete días". Y en España, este retrato despertó opiniones encontradas. Ya en su publicación, el crítico José Robles Pazos (también traductor de Dos Passos, como muchos aprendimos en 'Enterrar a los muertos', de Ignacio Martínez de Pisón), que lo leyó en su lengua original, escribió en 'La Gaceta Literaria' en 1927: "Algo pueril, como de buen americano". Aunque el franquismo autorizó su publicación y consideró que el libro era un útil instrumento turístico, Ángel Marías Pascual en Arriba España menospreció el libro con un insultante «exhala una idiotez inimaginable».

Ernest Hemingway, Dominguín, ‘El Pecas’ vestido de torero y Antonio Ordóñez en Ciudad Real en agosto de 1959. Atraído por el duelo taurino entre los cuñados Antonio Ordóñez y Luis Miguel Dominguín, protagonistas de El verano peligroso, una de las últimas obras del Nobel estadounidense. La revista estadounidense Life buscaba entonces reportajes de gran impacto y calidad, y esa coyuntura llevó al escritor, ya con 60 años y un Nobel en su haber, a recorrer España junto a Ordóñez para dar forma a la que sería su última gran crónica: la narración de los duelos que ambos diestros protagonizaron en plazas de todo el país.

Crónica publicada el 18 de agosto de 1960 sin Dominguín y con Hemingway. Un año después de aquella primera visita, el 17 de agosto de 1960, Hemingway regresó a Ciudad Real para presenciar otra corrida de Antonio Ordóñez. En esta ocasión ya no hubo duelo con Dominguín, con quien las relaciones se habían enfriado.

A lo largo de los años han surgido otras críticas en las que si bien se reconoce la voluntad realista del retrato de Pamplona, con las descripciones de las vallas del encierro, los mansos, el 'Riau riau', las peñas, la procesión, los establecimientos, los licores e, incluso, el uso del vocabulario taurino, se le atribuye a Hemingway la banalización de la fiesta y el haber contribuido a convertir las Fiestas de San Fermín en una suerte de parque temático, elevando a mito las tradiciones de estas fiestas de principios de julio.

De hecho, en 2023, y en tono jocoso, se le hizo un simulacro de juicio póstumo al escritor de Oak Park organizado por la Asociación Navarra de Escritores y la Peña Anaitasuna. Un jurado popular lo exoneró de masificar y desvirtuar las fiestas. Sí consideró, por el contrario, que la imagen que daba era "ridícula y ofensiva". Seguramente, el pecado de fijar algunos estereotipos podría decirse también del barrio latino de París y de la Cuba de 'El viejo y el mar'.

En España, tan acostumbrados a que nuestra historia la cuenten hispanistas extranjeros, en ocasiones nos molesta la imagen que proyectamos o que otros, como Hemingway u Orson Welles, tienen de nosotros. Esto se resume muy bien con un cartel de un restaurante de la calle de Cuchilleros de Madrid que reza "Hemingway never ate here" (Hemingway nunca comió aquí).

The Sun Also Rises (conocida en español como Fiesta en España, Y ahora brilla el sol en Uruguay y El sol sale para todos en Venezuela) es una película dramática estadounidense de 1957, una adaptación cinematográfica de la novela Fiesta (título original en inglés The Sun Also Rises) de Ernest Hemingway, escrita en 1926, y dirigida por Henry King. El guion fue escrito por Peter Viertel y protagonizado por Tyrone Power, Ava Gardner, Mel Ferrer y Errol Flynn. Parte se filmó en Francia y en España, así como en México en Cinemascope y en color por Deluxe. Lo más destacado de la película es el famoso encierro de toros en Pamplona (Navarra) y dos corridas de toros.

Más allá de que otras novelas de Hemingway puedan ser más valoradas y con más cargas de profundidad, como la ya mencionada 'El viejo y el mar' (1952) y 'Por quién doblan las campanas' (1940), 'Fiesta' ha pasado, por méritos propios, a la posteridad. No solo por sentar las bases de lo que sería la obra del futuro premio Nobel (lo ganó en 1954), sino porque hay libros que contagian a los libros venideros, a los escritores posteriores. Y este es uno de ellos. 'Fiesta' es un libro no muy largo que demuestra que no siempre tienen que pasar cosas trascendentes en la literatura, que a veces es mejor omitir que mostrar todo y que un diálogo trivial puede sumergirte en una novela de la que no quieras salir. Hemingway no fue una buena persona. Traicionó a sus amigos (incluido Scott Fitzgerald, quien le arregló el principio de 'Fiesta' eliminando 25 páginas) y humilló a sus mujeres, era una persona acomplejada, incoherente y rozaba la crueldad en muchas ocasiones. Fue autodestructivo y es imposible no reseñar sus anécdotas más frívolas, como la de ir bebiendo un daiquiri en su coche, desde Finca Vigía hasta el Floridita para repetir el camino a la inversa. Pero era un genio. Y 'Fiesta', una de sus obras maestras, con la que consigue emocionarnos. Porque todos sentimos algo por esos jóvenes perdidos, privilegiados y abandonados a la 'joie de vivre' pero teñidos de melancolía. Y cada vez que le cae a uno en las manos uno de esos libros infectos de énfasis chillón, piensa que qué bien le hubiera sentado una lectura reposada de 'Fiesta'.

Estos días cumple cien años, pero no ha envejecido. En Estados Unidos, por su ley de propiedad intelectual, las obras pasan a los 95 años, indistintamente de la fecha de la muerte del autor, a dominio público. Los lectores americanos pueden disfrutar de infinitas versiones libres. En España tenemos algo si cabe mejor, una edición prologada por Amor Towles, autor de 'Un caballero en Moscú', con una nueva traducción de Miguel Temprano García. Además, para más fidelidad con el original, lo han titulado 'Fiesta: el sol también se levanta'. Bienvenida sea.

La versión original en inglés de la novela Fiesta, de Ernest Hemingway, se publicó bajo el título The Sun Also Rises.

La primera edición de la novela fue lanzada en los Estados Unidos el 22 de octubre de 1926 por la célebre editorial Charles Scribner's Sons. La portada original de 1926 presenta una ilustración de estilo helenístico y moderno a cargo del diseñador Cleonike Damianakes. Muestra a una mujer con túnica griega, sentada con la cabeza inclinada sobre un brazo, transmitiendo una profunda sensación de soledad, melancolía y el desapego propios de la "generación perdida" tras la Primera Guerra Mundial. A un costado, se aprecia un árbol con las ramas desnudas.

En los primeros ejemplares impresos de esta primera edición de Scribner, la sobrecubierta contenía una errata en el texto promocional de la solapa interna: el apellido del autor aparecía escrito incorrectamente como "Hemingway" en un lugar y "Hemingway" con un error tipográfico en otro (específicamente, faltaba la "g", deletreado como "Hemingway" corregido a "Hemingway" en las impresiones posteriores). Hoy en día, los libros con esa sobrecubierta original intacta son piezas de coleccionista de altísimo valor económico.

Curiosamente, cuando el libro se publicó en el Reino Unido en 1927 a través de la editorial Jonathan Cape, decidieron descartar el título estadounidense y utilizaron Fiesta, que es el título con el que finalmente se hizo famosa la obra en todo el mundo hispanohablante.

Un ensayo del escritor Rodrigo Fresán publicado en 2026 por el sello En Debate (de Penguin Random House), que conmemora el centenario de la emblemática novela de Ernest Hemingway, The Sun Also Rises, conocida en español como Fiesta (El sol también se levanta). Subtitulado Apuntes para la Teoría de Otra Gran Novela, funciona como un manual lúdico, obsesivo y profundo para redescubrir la obra cumbre de Hemingway, sus personajes, París, Pamplona y el mito del propio autor.

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