www.juezyverdugo.es --- contacto@juezyverdugo.es

 

1 - Septiembre - 2026
>>>> Destacado

 

 

 

 

 

--------------------------------------------------------------------------------------------------------------

El Consejo de Ministros aprobó remitir a las Cortes Generales para su tramitación parlamentaria el proyecto de ley que actualiza la normativa actual frente al tabaquismo, aprobada en 2005. La nueva normativa busca ampliar los espacios sin humo, reforzar la protección de la infancia y la adolescencia, y adaptar la legislación a los nuevos productos relacionados con el tabaco. La ministra de Sanidad, Mónica García, ha destacado que España siempre ha estado a la vanguardia en la lucha contra el tabaco y, en este sentido, la nueva norma responde a los cambios producidos en los patrones de consumo y al auge de nuevos productos. "Hoy convivimos con vapeadores, tabaco calentado, bolsas de nicotina, productos de hierbas y dispositivos desechables, especialmente atractivos para los jóvenes", ha señalado. El proyecto de ley se enmarca en el Plan Integral de Prevención y Control del Tabaquismo 2024-2027, que el Ejecutivo aprobó en 2024, y avanza en algunas de sus líneas de actuación: proteger la salud pública, prevenir el inicio del consumo y avanzar hacia generaciones libres de tabaco. La ministra ha concretado que se actualiza la ley "para reducir el consumo, proteger a quienes están expuestos involuntariamente al humo y a las emisiones, facilitar que todas las personas que quieran dejar de fumar puedan hacerlo y cerrar algunas lagunas legales que han sido aprovechadas por los nuevos productos".

Mónica García explicó que se equipara la regulación de todos los productos relacionados con el tabaco: "Da igual que la nicotina llegue a través de un cigarrillo convencional, de un vapeador o de una bolsa de sabores. Cuando existe un riesgo para la salud y una capacidad de generar adicción, debemos actuar y aplicar las mismas medidas y exigencias". Otra novedad es la ampliación de los espacios libres de humo y emisiones, a los que se suman las terrazas de hostelería. Asimismo, se amplía la protección a marquesinas, andenes, campus universitarios, instalaciones deportivas, piscinas de uso colectivo, playas, parques nacionales, espacios exteriores de ocio, centros de trabajo y vehículos de transporte, como taxis y VTC. La ministra señaló que muchos de estos espacios ya estaban sujetos a restricciones autonómicas y que el Gobierno las regula ahora de forma conjunta. La norma también establece que no se podrá fumar en un radio inferior a 15 metros de los accesos a edificios públicos, centros sanitarios públicos y privados, educativos, culturales y deportivos, así como en parques o recintos infantiles. "El propósito es muy sencillo: que en los espacios compartidos respirar aire limpio sea la norma y que el derecho a la salud no dependa del lugar en el que uno se encuentre", renarcó la ministra.

La reforma de la ley prohíbe expresamente el consumo de productos del tabaco a menores de 18 años. Hasta ahora, la normativa prohibía la venta y el suministro, pero no recogía de forma específica la prohibición del consumo. La titular de Sanidad, resaltó que con este cambio se puede "actuar de manera más preventiva, facilitar la intervención con menores y familias y reforzar el enfoque educativo". La futura ley refuerza las restricciones a la publicidad, promoción y patrocinio del tabaco, de los dispositivos para su consumo y de los productos relacionados. La ministra argumentó que la publicidad ya no se realiza únicamente mediante vallas o anuncios convencionales, sino que se introduce a través de las redes sociales o de 'influencers' que muestran nuevos productos del tabaco atractivos para los jóvenes. Por ello, la norma equipara esos productos al tabaco tradicional, prohíbe su publicidad en internet y redes, y limita la promoción indirecta y las ofertas comerciales para captar nuevos consumidores. La reforma restringe los puntos de venta de los productos relacionados con el tabaco, que tendrán que estar debidamente autorizados y cumplir unos requisitos.

La titular de Sanidad ha estimado que la aplicación de esta política no sólo traerá beneficios para la salud, sino además un importante ahorro económico de entre 100 y 200 millones de euros al año: "Hablamos de recursos que podrán destinarse a otras necesidades del sistema, en lugar de emplearse en tratar enfermedades evitables, como patologías respiratorias, cardiovasculares o determinados tipos de cáncer".

La nueva ley antitabaco ha despertado opiniones encontradas entre fumadores y no fumadores. La norma amplía los espacios libres de humo a terrazas de bares, playas, piscinas, festivales al aire libre, o marquesinas, además de prohibir expresamente el consumo de tabaco y productos relacionados a los menores de edad. Mientras algunos ciudadanos creen que supondrá un avance para la salud pública, otros consideran que las restricciones van demasiado lejos.

El tabaco sigue generando miles de millones de euros en ingresos fiscales para el Estado (con una recaudación superior a los 7.300 millones de euros en España, según datos de la Agencia Tributaria), pero los expertos señalan que no es rentable en términos globales debido al enorme coste sanitario y social que provoca. El tabaquismo absorve el 10% del gasto sanitario total del Sistema Nacional de Salud (SNS). Si se suman la atención médica directa, las bajas laborales y la pérdida de productividad, el coste total supera con creces lo recaudado mediante los impuestos a las cajetillas.

Entre quienes rechazan parte de las nuevas limitaciones está Alba, de 20 años y fumadora, que entiende algunas prohibiciones pero no todas. "En terrazas estoy en contra porque se pusieron para que la gente fumara, por eso no se puede fumar dentro. En piscinas sí que lo entiendo porque hay muchos niños, pero en festivales no lo comprendo; al aire libre se puede fumar", sostiene. La nueva ley equipara además el tabaco convencional con vapeadores, cigarrillos electrónicos, bolsas de nicotina o tabaco calentado, que tampoco podrán consumirse en esos espacios.

La reforma también prohíbe que los menores de 18 años consuman cualquier producto relacionado con el tabaco. Hasta ahora la legislación impedía únicamente su venta y suministro. Además, el texto prevé multas de hasta 100 euros para los padres o tutores cuando un menor incumpla esta prohibición. Alba, por su parte, considera que la sanción no resolverá el problema. "Los niños van a seguir fumando. Yo empecé a fumar de menor y, aunque no te lo vendan, encuentras a alguien que te lo consiga. No van a dejarlo y van a ser los padres los que lo paguen", afirma.

En cambio, José Luis, fumador, respalda la decisión: "Está bien la ley. Un menor no debe fumar y los padres son responsables, no deben permitir eso". También Ángeles, fumadora, cree que la norma puede evitar que otros jóvenes comiencen a fumar. "Si esto hubiera sido cuando yo era pequeña, no habría empezado a fumar", asegura. Aunque admite que las restricciones en las terrazas le generan dudas, recuerda la reacción que provocó la ley de 2006: "Al principio nos parecía fatal, pero nos acostumbramos y ahora nos parece bien no oler a tabaco. Nos acostumbraremos y será bueno para todos".

--------------------------------------------------------------------------------------------------------------

--------------------------------------------------------------------------------------------------------------

--------------------------------------------------------------------------------------------------------------

--------------------------------------------------------------------------------------------------------------

--------------------------------------------------------------------------------------------------------------

NUBE DE

ETIQUETAS

NOVEDADES EDITORIALES